Naraku
El enemigo principal y responsable de la mayoría de las desgracias y muertes que ocurren en la serie, esto lo ha hecho ser odiado por todos por su crueldad. Además, es un cobarde que siempre se mantiene en las sombras: prefiere actuar a través de marionetas y manipular a otros para que cometan sus actos, que siempre llevan a crear odios y rencores entre la gente con el fin de acrecentar su poder maligno y pervertir la perla de Shikon. Su origen viene de un bandido llamado Onigumo el cual fue mal herido y atendio por kikyou de la cual se enamoro, vendio su cuerpo a miles de espirutus y se combirtio en una especie de hibrido el cual puede desechar las partes que ya no necesite y crear extenciones pero su mayor habilidad es su inteligencia y como la usa para que los demas hagan el trabajo sucio y el saque el maximo provecho sin ensuciarse las manos
Kagura
Una de las extensiones de Naraku, Kagura tiene el poder de manipular el viento. A diferencia de las otras extensiones, Kagura detesta a Naraku y sólo está con él porque Naraku tiene su corazón en su poder. Ella quiere ser libre y siempre que puede, intriga a sus espaldas, de hecho en varias ocasiones ha pedido a Sesshōmaru que mate a Naraku llegando hasta ofrecerle fragmentos de la perla. Se puede decir que tiene cierto interés en Sesshomaru.
Kanna
Una de las extensiones de Naraku,tiene menos de 1 año, aunque tambien se dice que tiene 6 años. Kanna es un espiritu y representa a la nada, su especialidad es atrapar las almas humanas con un espejo redondo que porta siempre en sus manos. Con este espejo también es capaz de atraer cualquier ataque y devolverlo (reflejándolo). Ella es la hermana menor de Kagura.
Kohaku
El hermano menor de Sango, perteneciente a su grupo de exterminadores de monstruos (por tanto, con mucha habilidad en artes marciales), pero todavía un niño, a quien Naraku manipula fácilmente para hacer su trabajo sucio. Además, el trauma que estos trabajos sucios le provocan, hace que Kohaku desee perder su memoria, cosa que Naraku le concede con mucho gusto, porque lo hace más fácil de manipular. Kohaku se mantiene vivo gracias a uno de los fragmentos de la perla de Shikon; él crea algo de la tensión en la trama ya que debido a que es el hermano de Sango no lo pueden exterminar como si fuera un vulgar monstruo. Naraku amenaza constantemente en retirar el fragmento que Kohaku tiene incrustado en su espalda, lo que fuerza a InuYasha y especialmente a Sango a caer en sus trampas. Kohaku actualmente ha recuperado su memoria, y lucha junto a Sesshomaru contra el malvado Naraku. Su fragmento es el único que le queda por obtener a Naraku, pero no puede tocarlo, ya que está protegido por la luz que Kikyo dejó en él antes de morir, y que reacciona con la que también dejó en el centro de la perla de Shikon, por lo que Naraku corre peligro de muerte si intenta coger el fragmento purificado.
Este fue manipulado por Naraku para matar a sus padres y parte de el drupo de exterminadores al que pertenece.
Goshinki
Una extensión de Naraku, Goshinki posee colmillos poderosos y puede leer la mente, fue el responsable de que InuYasha sufriera su primera transformación en un demonio completo ya que partió en dos a Colmillo de Acero. Tras ser destruido por Inuyasha, Sesshomaru le entrega su cabeza al herrero Kaijinbo, quien emplea un colmillo de Goshiki para forjar la espada Tokijin.
Akago
Se trata de un pequeño bebé que Naraku creó en el Mt. Harukei, en el que introdujo su corazón humano para esconderlo, tras librarse del sentimiento de deseo de Onigumo hacia Kikyo expulsándolo en forma de muchos bebés deformes que dejó en el Mt. Harukei. Akago es muy parecido a Naraku, es frío y calculador, y poseé la capacidad de leer los sentimientos de los corazones humanos y poseerlos. Cuando Akago fue partido en dos por culpa de un monje al que intentaba poseer, ambas mitades se regeneraron, y el bebé que no tenía corazón se convertiría en Hakudoshi.
Akago poseé la Fuyoheki, una piedra demoníaca que puede borrar el aura de quién la tiene, por lo que solo se le puede localizar mediante los "cristales de aura", que detectan a la Fuyoheki.
Hakudoshi
Otra extensión de Naraku, pero con la diferencia de que se le ve crecer, desde bebé hasta la forma de un niño, podría considerársele hijo ilegitimo de Naraku, quien al principio lo mantiene oculto, incluso de sus aliados. Hakudoshi es casi igual de fuerte que Naraku, tiene la habilidad de crear campos de energía y regenerar su cuerpo aun cuando lo hagan pedazos. Es igual de frío y malo que el mismo Naraku.
Byakuka
Otra de las muchas extensiones de Naraku. Este ser es como el mismo Naraku, pero a diferencia de los otros, le obedece ciegamente. Cuando ve que esta en peligro no duda en huir rápidamente como haria su "padre", subido en una garza de papel gigante. Tiene una inteligencia muy grande y sabe ejecutar los planes que le manda Naraku con exactitud. Su ojo derecho puede convertirse en un pequeño demonio volador que le transmite todo lo que ve, a pesar de estar a mucha distancia. Es capaz de crear ilusiones muy convincentes, incluso de si mismo, también se le ha visto creando niebla y una gran telaraña. Su arma principal son unas flores de loto que estallan en llamas al tocar algo, aunque también lleva una espada enfundada a la espalda, no suele usarla a menudo. También lleva consigo una calabaza que contiene un liquido que puede enviar a otra dimensión el area sobre el que es rociado, y los seres que haya en ella, aunque hasta ahora solo lo ha usado una vez.